Sistemas automáticos y su contratación en 3 pasos

Sistemas automáticos y su contratación en 3 pasos

“Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando diferentes resultados” Albert Einstein.

Contratar sistemas automáticos ¿y eso cómo se hace? Muchos potenciales inversores se hacen la misma pregunta. En este artículo lo vamos a describir en tres sencillos pasos.

1.- ¿En qué producto quiero invertir?

La elección de un sistema automático no es diferente a cualquier otra decisión de inversión. Cuando queremos invertir en bolsa española pensamos en un determinado sector y una determinada empresa, como por ejemplo sector banca, Banco Santander. Pues bien, en sistemas automáticos también debemos elegir el producto en el que queremos invertir.

Debemos ser conscientes que los sistemas automáticos invierten en productos derivados con apalancamiento, como son futuros sobre índices, divisas, materias primas etc. El apalancamiento no es más que un multiplicador de nuestro capital y  en función de las garantías exigidas en cada producto, ese multiplicador variará. Por ejemplo, si para invertir en un CFD sobre un índice nos exigen una garantía de un 1%, podemos multiplicar nuestra inversión por 100 (esto es siempre una posibilidad pero nunca una obligación).4206461110_2d34cca10c_q

Insisto en la palabra multiplicador, porque este apalancamiento puede hacer que se multipliquen nuestros beneficios o nuestras pérdidas. En el caso de los sistemas automáticos, aumentando nuestras posición en el sistema, incrementamos también nuestro riesgo en el mercado.

2.- ¿Qué capital voy a destinar a sistemas automáticos?

En cada sistema automático existe un capital sugerido y un capital requerido. Cuando hablamos de capital requerido nos referimos a la mínima garantía que exige el producto en el que invierte el sistema. Si el sistema invierte en el Futuro Mini-Dax y las garantías de éste son por ejemplo 1.000 €, esta cantidad será el capital requerido. El capital sugerido es el considerado por el desarrollador para obtener unos resultados óptimos con su sistema. Los ratios presentados sobre un sistema así como sus resultados mensuales, se calculan generalmente sobre el capital sugerido.

La inversión adecuada dependerá en gran medida de la cartera del inversor y de la parte que desee destinar a sistemas automáticos. Sin embargo al invertir en productos con apalancamiento es necesario disponer de un colchón que pueda “amortiguar” las pérdidas que se puedan producir en determinados períodos. Este colchón será el que permita al inversor mantener la calma cuando los resultados sean negativos.

Los sistemas automáticos pueden ser activados o desactivados por el inversor cuando lo desee, sin embargo no debemos pensar en este producto como un instrumento de “Trading”, sino como una forma de inversión sin necesidad de estar atentos al comportamiento de los mercados.

3.- ¿Qué datos debo conocer antes de elegir de un sistema automático?

Una de las ventajas de los sistemas automáticos es que conocemos de forma anticipada el comportamiento del mismo, pero no sólo sus resultados históricos mensuales, sino también las operaciones realizadas, promedios de sesiones ganadoras y perdedoras etc. Es mucha la información que se puede obtener en las fichas de los sistemas, pero considero relevantes los siguientes datos:

Resultados mensuales del sistema: Además de las cifras mensuales, es importante saber si esos datos han sido también auditados por un tercero externo y no que aparezcan únicamente los datos facilitados por su desarrollador.

Datos Live: Nos indican que el sistema está funcionando en el mercado con dinero real de los clientes. Esta es la manera fehaciente de comprobar los resultados arrojados por el sistema, antes de invertir en él.

Porcentaje de sesiones ganadoras: Cuanto mayor sea el porcentaje de sesiones ganadoras más probabilidades de éxito tendremos con nuestro sistema. Sin embargo, este dato debe completarse con los datos que enumero a continuación.

Drawdown: Cuantifica la racha de pérdidas en el momento actual, o bien desde el inicio. Si en el momento actual el sistema se encuentra en racha de beneficios, el drawdown será 0.

Factor de Beneficio: Este dato complementa el porcentaje de sesiones ganadoras dividiendo la suma de ganancias entre la suma de pérdidas. Si es  mayor de 1 las ganancias superarán a las pérdidas.

Ratios Sharpe y Sortino: Ambos ratios relacionan la rentabilidad obtenida y el riesgo o volatilidad. Siendo mayores de 1, la rentabilidad que se obtendrá será mayor  con el mismo riesgo. El ratio Sortino fue desarrollado para diferenciar entre “la buena” y “la mala” volatilidad en el ratio de Sharpe. Los inversores, de acuerdo con Sortino, no están asustados por las oscilaciones de su inversión, sólo lo estarán en  un entorno de resultados que no lleguen a lo que ellos consideran un mínimo aceptable.

En muchas ocasiones, el exceso de información que se puede obtener de un sistema 11188835033_b80474a23b_qautomático, puede dificultar su elección.  En cualquier caso, la ayuda de un asesor experto en sistemas que analice nuestro perfil inversor, diversifique nuestro patrimonio y establezca un control de riesgos, nos puede allanar aún más el camino.

En definitiva ¿Porqué acuden los inversores a los sistemas automáticos? Acuden a ellos bien como una forma de diversificación de su patrimonio o simplemente por la esperanza de obtener resultados diferentes a los obtenidos con sus inversiones particulares.

GLOSARIO:

Apalancamiento financiero: Se refiere a la deuda o  préstamo obtenido para incrementar el dinero destinado a una inversión. Este apalancamiento depende de las garantías exigidas en  cada producto financiero.

Futuro financiero: Es una compra-venta a plazo negociada en un mercado organizado donde ambas partes contratantes se obligan a comprar / vender un activo determinado (subyacente) en una fecha futura, fijando las condiciones básicas de contratación y el precio en la  fecha actual. Los contratos de futuros, dependiendo de su especificación, liquidan a vencimiento por garantías o por entrega del activo subyacente, como ocurre en el caso de las materias primas y la energía.

Volatilidad: La volatilidad es una medida del grado de incertidumbre que existe en los mercados financieros y mide los cambios que se producen en las rentabilidades de los diferentes activos financieros relacionando la amplitud de fluctuación respecto a su media. A mayor sea la fluctuación mayor será la volatilidad y viceversa.

BIBLIOGRAFÍA

https://www.ibroker.es/Broker/AutomatedSystems

 

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